Agua sucia II

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II

 

A veces, entre espejos de sol,
me surgen deseos de limpiar agua,
pero el reloj no tiene suficiente polvo
y la arena ensucia los ojos de los pececillos.

Las piedras raptan monedas de agua,
no saben que estas se diluyen
cuando el río rojo cultiva rosas nuevas.
Piedras malditas que sonríen de frío.

A veces, no presiento el camino
donde animales sin voz descansan
y árboles frondosos no hacen más que beber.
En su lugar, me pierdo en ramas secas,
en caminos de olor a tierra vieja
donde la hierba no muere
porque nadie la vio nacer.

 

Imagen: Begoña Molina Prieto (Ikaria Fotografía)

Texto: Jesús Salazar Fenoy

 

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