Relatos

Volodia Pávlov

  Volodia Pávlov abre los ojos con los primeros rayos de Sol del día, con fuertes estertores, espasmos y agitación. Se levanta entre montones de escombros de ladrillo rojo, polvo y muebles rotos, en el…


El mosquito

  Las cuatro… y un sonido irritante me hace suspirar. Lo ha conseguido. Me ha desvelado. Como si fuera el calor tacto de un abrazo protector de un padre me tapo con la sabana, cubriéndome…


Cadenas

  La criatura parecía un hombre, pero bien sabía Abe que no lo era. Tenía brazos y piernas, torso, y cara con rasgos humanos. Incluso llevaba una holgada camisa blanca y unos anchos pantalones del…


El viejo profeta

  Estaba pasando una mala racha en mi vida. De esas en las que todo parece volverse en contra de uno mismo y nada sale bien. Mi alma lloraba continuamente por lo que por pura…


La mirada de la bestia

  Linda Harris buscaba un arma desesperadamente. Agazapada dentro de la cabaña miraba por todos los rincones mientras rezaba por su vida. La bestia, o fuera lo que fuese, embestía una y otra vez la…


Malas compañías

  —¿Paco, eres tú? El fuerte olor mezcla de orín y cerveza derramada hizo que me lo pensara dos veces antes de acercarme a aquella esquina. Pero al pasar por allí me asaltó la inquietante…


A pellejazos

Marea baja y un mariscador caletero. Auténtico. Con la gorra de propaganda del Cádiz C.F como única protección del sol, sin camiseta y con unas cangrejeras de goma color marrón rancio. Intenta enseñarle algo nuevo…


El sucesor

  —¡Esto no puede ser cierto! Debe de ser una broma… Siempre se había escuchado que cuando un presidente americano finaliza su mandato al frente de la Casa Blanca, este le pasa a su sucesor…


Sueños

Nunca he podido dormir por las noches con el televisor encendido.   Los resplandores violáceos que se reflejan por todo el dormitorio y las voces de fondo de los personajes hacen que inconscientemente quiera seguir…


Arma blanca

— ¡Me cago en tu mala sombra! ¡Qué no te muevas, coño! ― ¡Vale, vale! Tranquilícese, por favor. Haré lo que me diga, llévese lo que quiera. Agustín estaba atacado de los nervios. Volvía a…