La mejor parte de dos mitades rotas

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Fuiste mi calma pero a la vez, mi peor tormenta.
Fuiste mi mejor historia, de esas que se cuentan y no aburre.
Fuiste mi mejor cielo, tan lienzo para pintar en él
tu sonrisa.
Fuiste mi noche, esa donde eras mi abrigo
apenas mis miedos salían a flote.
Fuiste eterno mientras te quería y dormía.
Fuiste un quizás, de esos que rompe la vida
como si fuese la hoja vieja de un cuaderno.
Fuiste la voz de mi mejor ciudad,
la que buscaba saliendo del terminal.
Fuiste mi mejor lluvia, la que mirando al cielo
besaba y mi piel bañaba.
Y fuiste mi mejor final, de esos que nunca se olvidan, de esos que se vuelven pesados

y al cabo de un par de meses sigue latiendo por cuenta propia.

También fuiste mi tinta, pues sin ti, jamás esta historia hubiese existido.
Y pasarán los años, nos haremos viejos,
el mundo cambiará, habrá gente nueva,
pero nunca, tan solo nunca me quedará espacio en mis papeles para terminar

de soplar mis pensamientos, y decirte, aunque sea de lejos; Gracias.

Mi viaje sin ti.

Alejandro Sequera

 

 

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