Mortalidad aparente

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Escucho o leo a las personas lamentarse de la muerte de actores, cantantes y otros ídolos de las multitudes. El lamento es siempre el mismo: perdimos un genio, un incomparable, una voz. Pero… en todo caso, lo que no veremos más serán nuevas interpretaciones, porque si algo nos ha traído la tecnología a esta, nuestra época es la posibilidad de verlos y escucharlos, aún muertos.

Solo dos sentidos no han podido reproducirse o imitarse hasta ahora: el gusto y el olfato. El libro, las inscripciones en piedra, los dibujos y pinturas, desde tiempo inmemorable, ya nos brindaban la posibilidad de conocer a personas del pasado a través de los siglos (lo que pensaban, cómo veían el mundo, etc.).

Hoy se le suman a estos primitivos desarrollos tecnológicos las imágenes en movimiento y el poder escuchar aquellas añoradas voces. Incluso hasta podemos recrearlos (como se hace en el cine, con sus personajes digitalizados). Sin ir más lejos, existen hoy en día, personas y personajes virtuales (que nunca han existido ni existirán, fuera de un ordenador… ¿o sí?). Por eso, no se lamenten tanto. Lo de María Marta Serra Lima no es sino otro caso de Mortalidad Aparente. Ya veremos en un futuro cercano (quizás más cercano de lo creemos) cómo renacen Einstein, Bruce Lee, Gardel, Freddie Mercury y muchos más. Es más, cientos o miles de copias o clones de ellos.

Empresas como Hanson Robotics lo están haciendo posible, poco a poco. La existencia, la convivencia, la interacción de personas digitales con y dentro de nuestro mundo ya está aquí o, al menos, el comienzo de la misma.

Seguramente dentro de algunos años un Hubot como los de Äkta Människor (Humanos Reales), clon de María Marta Serra Lima, caminará en nuestras calles y brindará nuevos conciertos con su voz.

No estamos tan lejos.

 

 Federico G. Rudolph

 

 

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