Moscas

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Fuimos veletas al viento,

tablones de madera

a la deriva

en charcos de invierno;

ruinosas ruedas

en autopistas perdidas,

moscas de vida corta

frotando sus patitas

contra el vidrio cristalino,

la tristeza –

sin saber cómo escapar.

Morimos en el intento

de trascender en el tiempo.

Bien sabe la mosca:

mierda fresca no perdura,

y no por más batir las alas

se alcanzan más mañanas.

 

Teresa Gispert Escorihuela

 

 

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