Vals fúnebre para Hermengarda, de Ledo Ivo

Heme aquí junto a tu sepultura,
Hermengarda,
para llorar tu carne pobre y pura
que nadie de nosotros vio pudrirse.
Otros vendrán lúcidos y enlutados,
sin embargo yo vengo borracho,
Hermengarda, yo vengo borracho.
Y si mañana encuentran la cruz de tu tumba
caída en el suelo
no fue la noche, Hermengarda,
ni fue el viento.
Fui yo.
Quise amparar mi ebriedad en tu cruz
y rodé por el suelo donde reposas
cubierta de margaritas, triste todavía.
Heme aquí junto a tu tumba,
Hermengarda,
para llorar nuestro amor de siempre.
No es la noche, Hermengarda, ni es el viento.
Soy yo.
Ledo Ivo
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