Y tú, ¿de qué planeta eres?

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¿Quién no recuerda a Will Smith vestido de negro casi por casualidad, descubriendo que la Tierra está llena de marcianos? ¿Quién no creció viendo a los agentes K y J con el neuralizador en la mano? Yo fui una de esas niñas raras que soñaba con la vida en otros planetas, y aun hoy, veintidós años después del estreno de Men in Black, sigo creyendo que sería muy egoísta por nuestra parte creer que estamos solos en el universo. Es por ello que estas películas me encantan, desde aquella primera toma de contacto, hasta Men in Black: International, estrenada hace apenas unas semanas.

En el año 1997, Men in Black llegaba a nuestras pantallas para descubrirnos a este organismo secreto que se encargaba de regular la estancia de los extraterrestres en la Tierra, así como de solucionar cualquier “problemilla” que estos pudiesen ocasionar. Tanto Will Smith como Tommy Lee Jones dejaron el listón muy alto, pues no me puedo imaginar a dos agentes a los que el traje les luzca con más honor. Nos reímos, nos asombramos de ver que cualquiera puede ser en realidad un alien, y también, por supuesto, lloramos cuando el agente K decide neuralizarse y volver a su normal y rutinaria vida fuera de los hombres de negro. Pura nostalgia, puro amor noventero, pura diversión. Sobra decir que me encanta, ¿verdad?

Por supuesto, este retiro no le duró mucho, pues cinco años después, en el 2002, los hombres de negro necesitan al agente K, y el agente J no duda en ir a buscarlo a su aburrida oficina de Correos para llevarlo de vuelta a solucionar los asuntos de toda la galaxia. Para mí, aunque me duela decirlo con lo mucho que me gusta esta saga, esta película es la más floja de las cuatro. Aun así, se deja ver, sobre todo si lo haces en plan maratón con un buen bol de palomitas. Men in Black II añade al personaje de Laura, interpretada por la guapísima Rosario Dawson, que para mí fue lo mejor del largometraje, y que nos descubre un poco más de la vida pasada de Kevin. Es un filme de transición, sobre todo porque la tercera mola mucho muchísimo con sus viajes en el tiempo.

Men in Black III aterrizó, y nunca mejor dicho, en el año 2012, nada más y nada menos que diez añazos después de la anterior. Diez años que, para mi gusto, merecieron la pena, pues resulta un soplo de aire fresco y original tras la sosita segunda parte. Como os he adelantado antes, va de viajes en el tiempo, ya que Kevin tiene que enfrentarse a su pasado, concretamente a un hecho que ocurrió en el año 1969. Un hecho que a mí, pillándome totalmente de sorpresa, me encogió el corazón y me emocionó hasta límites insospechados. Aquí es cuando descubrimos un poco más del pasado de J. Una digna tercera parte, sí señor, y un digno broche ¿final?

Pues no, aunque esos creíamos los fans. Ahora, siete años después, Men in Black: International llega con una trama fresca, más feminista, con más bichos, más acción… y más guaperas. No podemos negar que Will Smith está de muy buen ver… pero qué queréis que os diga, a mí me gusta más el Hemsworth y, además, Tessa Thompson también está de mejor ver que Tommy Lee Jones, ¿o no? No sé qué esperaba realmente, pero me he encontrado un filme muy, muy ameno y entretenido, con unas ambientaciones alucinantes, y con personajes entrañables como Peoncín, al que me dieron ganas de meterme en un bolsillo y traerme a casa. Casi dos horas de película que se pasan en un suspiro. Eso sí, ha habido dos cosas que me han chocado mucho; la primera, la aparición en la película en forma de cameo de un conocido Youtuber español (en serio, ¿no había nadie más para el momento de gloria?); y la segunda, que Hemsworth esté, otra vez, en plan bobalicón. Por lo demás, muy recomendada, sobre todo para nostálgicos noventeros y para fans de la saga. El buen rato lo tenéis garantizado.

Lo mejor: la añoranza que le entra a una.

Lo peor: lo mismo, la añoranza de aquellos años de videoclub.

 

Chica Sombra

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